17/10/08

El Negro...

El 17 de Ocubre de 1945, no es un día más para los argentinos. En su aniversario número 63, quería volver a compartir en este mes conmemorativo del Doc 9 (cumple 1 año) con todos un viejo Apunte sobre el Negro, mi abuelo y ese día ta particular para él y para mucho. El Apunte es de fecha 9 de abril de este año. Fue, además, el más comentado.

El Negro no improvisaba. Conocedor de las mañas políticas y sindicales, intuía que el Presidente Farell no iba a tener al poderoso secretario de Trabajo y Previsión de la Nación mucho tiempo más encerrado en esa Isla Martín García, lugar rústico si los hay, en la que el propio Domingo Sarmiento en tiempos remotos, había soñado como un posible escenario para montar la mismísima Capital Federal de la Argentina.El Negro no era socialista ni comunista. Únicamente sabía defender a sus compañeros de trabajo de la fábrica textil ante cada trastada patronal. Todos ellos eran miembros de la Asociación Obrera Textil de la sección de la ciudad de Quilmes, donde vivían. Eran tiempos duros para los trabajadores, quienes casi no tenían acceso a los derechos y beneficios sociales, y en ellos sólo reinaba el triste recuerdo de la llamada Semana Trágica, mote que remonta a represión y a la muerte de mil obreros que intentaron reclamar por esos derechos. La realidad política tampoco era mejor. Con el golpe militar a la democracia en 1930 –que sería el primero de la historia -, comenzó a rugir la denominada Década Infame, mote popular para esos años de fraude electoral y canalladas compartidas entre el Ejército y la clase política/económica. Esa conjugación duraría hasta fines de la Segunda Guerra Mundial. En 1943, los militares volverían a tomar el poder; sólo que en ese gobierno castrense seguirían participando personajes del régimen caído de la Década Infame. Dentro de ese Ejército, había un sector llamado Grupo de Oficiales Unidos (GOU). Allí se destacaba un coronel que había sido designado por el nuevo Ejecutivo para estar al frente de la Dirección Nacional del Trabajo. Su nombre Juan Domingo Perón, quien a poco de asumir jerarquizó ese organismo elevándolo a Secretaría de Trabajo y Previsión de la Nación. El ahora secretario recibía a los trabajadores, los escuchaba, cumplía con ellos. Se crearon nuevos gremios, se profundizaba la relación con los empresarios. Por eso el Negro viajaba seguido a la Capital, porque era la voz de los trabajadores textiles frente a los funcionarios de Perón. Allí, cuentan que el Negro se hizo muy amigo de los abogados que trabajaban para otorgar la personería gremial a los nuevos sindicatos. “Abogados buenos; hay que cuidarlos que no abundan”, solía decir el Negro, sin soñar que casi siete décadas después su nieto sería uno de esos letrados cercano a los sindicatos. Pero volviendo al tema, el Negro solía concurrir a esa Secretaría, incluso a veces en compañía de esposa Angelita y su hijo Mandy. Así, se consiguieron beneficios jurídicos como el pago doble por indemnización, el preaviso, el cobro por ausencias por enfermedad, las vacaciones, el aguinaldo. Antes, nada de esas cosas se cumplían.El Negro no hacia política. Sólo apuntaba a la defensa de sus derechos laborales y los de sus compañeros. Por eso no dudo, de ir con todo y con todos a la Plaza de Mayo, cuando alguien le comento que “pusieron preso a Perón”. Eran las 16 de ese día largo e histórico de que sería el 17 de octubre de 1945.“Queremos a Perón”, “queremos a Perón” o “yo te daré, te daré niña hermosa, te dará una cosa, una cosa que empieza con P: Perón”, eran algunas de las canciones que vociferaban las enormes columnas que pedían por la liberación del secretario de Trabajo camino a la Plaza de Mayo, símbolo de la política argentina. Venían de todas partes; deSan Martín, Avellaneda, La Plata, Lanús, Gerli, Barracas, de los talleres de Chacarita, de Parque Patricios; de las fundiciones y acerías de Lomas de Zamora; y eran de todos los oficios; torneros, mecánicos, fundidores, peones. La movilización de los textiles de Quilmes vino encolumnados con el Negro. Hacia las 23, miles de trabajadores reclamaban la liberación del funcionario que el propio gobierno encarceló.- Que hacemos Perón?, dicen que le preguntó el Presidente Farrel a su funcionario detenido, ahora en las cercanías de uno de los balcones de la Casa de Gobierno.- General, tenemos que llamar a elecciones.- Pero con “estos” que hacemos, van a quemar la Rosada, que sugiere, repicó Farrel- Presidente, es el pueblo, que quiere elecciones ya, contestó el secretario de Trabajo.- Perón (Doc 9), déjese de joder con las elecciones, eso sucederá, palabra de honor pero ahora, saque a estos locos de acá, que se vayan¡¡Perón habló frente a esos trabajadores, entre los que estaba el Negro. Tres meses más tarde, en febrero del 46, ganaría las elecciones presidenciales frente la Unión Democrática que contaba con el apoyo del embajador de los Estados Unidos. En la familia, dicen, que fue uno de los días más felices del Negro… mi abuelo, un dirigente sindical de otros tiempos.

10 comentarios:

el_iluso_careta dijo...

excelente y conmovedor post...no hay nada que emparde el defender a tus compas.

Bitter dijo...

Me has emocionado Doc y el iluso me ha quitado las palabras de la boca.
Un recuerdo imborrable y del que seguro te sientes orgulloso. :D

Un abrazo

Victor Zafari dijo...

ya un año Doc; voy a confesar lleguè a usted por busc en google algo del boxador Carlos monzon, usted tiene de todo apuntes ademas boxeo y de estas historias aprendi mucho, que orgulloso estari su abuelo

Niceforo dijo...

el domingo intercambiaba opiniones en la mesa familiar sobre la importancia del peronismo en representacion de esas masas desposeidas.

un abrazo y me gusto mucho el post

H dijo...

todo un estandarte el abuelo!
he vuelto a poder leer tu blog despues de que los maleducados de telefonica me dejaran sin comunicacion e internet
asi q un placer!

salutes desde SCI TERROR
H

El Doc 9 dijo...

Iluso, siempre te estare agradecido por estar. A Bitter, lo mismo, y la verdad si, es un orgullo; nunca el Negro hablo mucho, o quiza se le fueron las palabras cuando era el referente de sus compañeros.Gracias Victor, por el aliento, por las palabras. Se lo extrañaba a usted Nice; màs adelante tengo un Apunte para usted, y gracias H por estar, por tu material unico

Mamerto Tetto dijo...

Y el negro este quien es? Escribi sobre lo que nos importa a todos, como la escases de monedas, la crisis economica mundial, la efedrina, los tipos que venden patrimonio nacional ilegalmente (me refiero a "Adoquines"), quien va a ser el sucesor del coco, y de los nominados en bailando o patinando o lo que sea q este al aire ahora.

Horacio dijo...

esto lo tenés que publicar mil veces

cómo me emocionan el 45 y la resistencia la puta madre

Anónimo dijo...

que buen relato! es el segundo blog que visito y realmente este me ha emocionado. Añoro esa epoca donde había esperanza, donde la gente sabía que luchar valía la pena, donde no hacían falta "redes sociales" porque la sociedad era la red, donde cada cual sabía quien era el otro y había una clara conciencia de clase. Qué época gloriosa! Pero como dice el tango "...y sin embargo, ay! mirá lo que quedó"
Todos deberíamos tener al Negro como ejemplo, como a tantos otros que se quedaron en el camino.
Salute troesma! un brindis por usté

El Doc 9 dijo...

gracias Anomino, pero presentese. yo tambien quisiera haber estado en esa época, que se creia por algo, por alguien, que se yo, en este 17 de octubre quise traer nuevamente a mi abuelo, el negro y esa medalla que siempre venia y que tenemos en la familia, que él llevaba con orgullo: "Misionero de Perón"